jueves, 1 de enero de 2009

Gustavo Adolfo Bécquer - rima XXXVII

By
Un poema dolido de Bécquer,
acaso intuyendo su temprana muerte.
Habla del viaje que tanto él como su amada
tendrán que realizar algún día, al final
del cual se despojarán de todo secreto,
de toda palabra que no se
quiso hablar en un principio.


Rima XXXVII

Antes que tú me moriré: escondido
en las entrañas ya
el hierro llevo con que abrió tu mano
la ancha herida mortal.


Antes que tú me moriré: y mi espíritu,
en su empeño tenaz,
sentándose a las puertas de la muerte,
allí te esperará.


Con las horas los días, con los días
los años volarán,
y a aquella puerta llamarás al cabo...
¿Quién deja de llamar?


Entonces que tu culpa y tus despojos
la tierra guardará,
lavándote en las ondas de la muerte
como en otro Jordán.


Allí, donde el murmullo de la vida
temblando a morir va,
como la ola que a la playa viene
silenciosa a expirar.


Allí donde el sepulcro que se cierra
abre una eternidad...
¡Todo lo que los dos hemos callado
lo tenemos que hablar!

Disfruta de más poemas de Gustavo Adolfo Bécquer

Poemas y poesías

Gustavo Adolfo Bécquer -rima XXXVI

By
Una muestra más del genio poético
de Gustavo Adolfo Bécquer.
Poema en gran manera disfrutable.


Rima XXXVI

Si de nuestros agravios en un libro
se escribiese la historia,
y se borrase en nuestras almas cuanto
se borrase en sus hojas;


Te quiero tanto aún: dejó en mi pecho
tu amor huellas tan hondas,
que sólo con que tú borrases una,
¡las borraba yo todas!

Disfruta de más poemas de Gustavo Adolfo Bécquer

Poemas Famosos

Gustavo Adolfo Bécquer - rima XXXV

By
¿Cómo puede ir al olvido impunemente un gran amor?

Rima XXXV

No me admiró tu olvido! Aunque de un día,
me admiró tu cariño mucho más;
porque lo que hay en mí que vale algo
eso... ¡ni lo pudiste sospechar!


Disfruta de más poemas de Gustavo Adolfo Bécquer

Poemas dolorosos

Gustavo Adolfo Bécquer -rima XXXIV

By
Otro notable poema de Bécquer,
dedicado al misterio de una mujer.


Rima XXXIV

Cruza callada y son sus movimientos
silenciosa armonía;
suenan sus pasos, y al sonar recuerdan
del himno alado la cadencia rítmica.


Los entreabre, aquellos ojos
tan claros como el día,
y la tierra y el cielo, cuando abarcan,
arden con nueva luz en sus pupilas.


Ríe, y su carcajada tiene notas
del agua fugitiva;
llora, y es cada lágrima un poema
de ternura infinita.


Ella tiene la luz, tiene el perfume,
el color y la línea,
la forma, engendradora de deseos,
la expresión, fuente eterna de poesía.

¿Que es estúpida?... ¡Bah!, mientras, callando
guarde obscuro el enigma,
siempre valdrá, a mi ver, lo que ella calla
más que lo que cualquiera otra me lo diga.


Disfruta de más poemas de Gustavo Adolfo Bécquer

Poemas y poesías

Gustavo Adolfo Bécquer - rima XXXIII

By
¿De quién es la culpa cuando fracasa el amor?
Es algo que no dilucida el orgullo propio
como bien nos muestra este interesante poema.


Rima XXXIII

Es cuestión de palabras, y, no obstante,
ni tú ni yo jamás,
después de lo pasado, convendremos
en quién la culpa está.


¡Lástima que el amor un diccionario
no tenga dónde hallar
cuando el orgullo es simplemente orgullo
y cuando es dignidad!

Disfruta de más poemas de Gustavo Adolfo Bécquer

Poemas de Bécquer

Entradas populares